En efecto el famoso conjunto instrumental a las órdenes de su nuevo y flamante director titular Gustavo Dudamel  ésta pasando por nuestro país. Hace poco fue nombrado director titular con cierto propósito de poner la orquesta a funcionar de otra manera, con un repertorio de vanguardia y desnudarla de todo lo que pudiera parecer vetusto. En Madrid ha ofrecido dos conciertos, Yo tuve el privilegio de asistir a uno solo de ellos, del que doy cuenta.

   La primera parte del concierto fue dedicada a dos estrenos ,una obra de DICASTRI y otra de ADAMS con temas tendentes a la tristeza  de digna fabrica medio tonal pero de vanguardia que fue pulcrísimamente ejecutada con esmero requiriéndose además de la participación de casi todas las familias de instrumentos de la orquesta. La segunda recabó la presencia grata del Orfeón Catalán y el coro de niños con intervenciones breves pero decisivas. Todo el conjunto fue aplaudido. A valorar lo meritorio de ambas composiciones y su traducción por tan magnifica orquesta.

   Después de una pausa subió al podio Dudamel con la intención de triunfar con la quinta sinfonía de Prokoviev. Y lo consiguió plenamente. Llevo la sinfonía con vitalidad y esmero, atento a todos los planos y a sacar provecho del monumental instrumento como es la orquesta, individualmente y en conjunto, consiguiéndose un espectacular sionido y una magnifia ejecución. De los cuatro tiempos ( mejor dicho tres y un final breve) me encantó el segundo movimiento que salió ms que redondo. Ni que decir tiene que el éxito fue total con un público entregado seguramente ensimismado por el poderío y la sonoridad de la imponente orquesta americana, a lo que no estamos muy acostumbrados. Deslumbrante e interesante velada.

  Postdata. Ya que estamos con Nueva York, a la par que la filarmónica ha venido a Madrid el ballet americano de esa ciudad de Alvin Ailey american Dance Theater. Palabras mayores. Imoresionante despliegue de bailarines  y bailarinas con música afronorteamericana con sinigual coreografía. Espectáculo para no olvidar. Felicidades al Teatro Real.